COSAS QUE NUNCA TE DIJE
Y en realidad, la mayoría de las veces es así. Se eligen las palabras equivocadas, y los momentos inoportunos nos abordan en un jeroglífico imposible de resolver. Así es la vida.
Los días transcurren en un estado de letargo en el que la única lucha es la mía conmigo misma. El rincón del silencio es el único en el que encuentro la paz, y la vida se me antoja como algo insoportable.
Oigo los murmullos de vida que se agolpan a mi alrededor y los transformo en un estruendo que acaba haciendo redoblar campanas en mi cabeza. Los intento acallar durmiendo e incluso a veces, mis propias pesadillas acaban truncando esa paz que anhelo.
Vivo tan solo cuatro horas, las obligadas por mi horario laboral, y el resto muere en un aislamieno provocado adornado en lágrimas de tristeza.
Me perdí, di tumbos por sueños y anhelos y cometí el gran pecado, volví a confiar, a dejar aflorar mis sentimientos , y ahora los veo arrugados en una partitura que encuentra su único hogar en la papelera, junto a todas y cada una, y no encuentro palabras,no busco respuestas, solo la nada.

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